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jueves, 7 de julio de 2011

RITOS DE TRÁNSITO DE LAS ETAPAS DE NUESTRA VIDA



En la vida de cada mujer y cada hombre, se suceden etapas importantes, que marcan el paso de un estado interno a otro, a los cuales es necesario reconocer, aceptar y prepararse.
En la antigüedad nuestro/as ancestro/as llevaban a cabo unos ritos que de forma natural, te introducían en el nuevo estado de vida.
Principalmente:
Cuando nacia una nueva persona.
Cuando una joven tenía su primera menstruación.
Cuando dos personas decidían hacer un compromiso de amor.

Cuando una mujer estaba en su período de gestación.

Cuando se producía una interrupción del embarazo.
Cuando una mujer alcanzaba su sabio estado de menopausia.

Cuando se comenzaba un nuevo camino espiritual.
Cuando se dejaba este plano terrenal.
Los miembros de su familia y comunidad, participaban y apoyaban su nuevo comienzo, el cual se hacía más fácil y gozoso.
Los Ritos de paso son los Rituales que hoy en día hemos rescatado para volver a conectarnos con la Magia de la Vida,
y sentir que ESTAMOS UNIDOS
y que CADA CAMBIO ES SAGRADO.

Si deseas Celebrar algún acontecimiento importante de tu vida,
LA MAGIA TIENE ALGO QUE OFRECERTE.

aradialuna@hotmail.com

Aradia ( Sacerdotisa y Maestra Iniciadora en la Antigua Tradición de la Diosa)

viernes, 18 de enero de 2008

CADA DIA ES UNA FIESTA

UNA VIDA SIN CELEBRACIONES SOLO SE VIVE A MEDIAS

" La Abuela del Tiempo" La Diosa Anna Perenna, nos guía en nuestro viaje alrededor del sol.

Cuando la consultas te comunicas con ella, empiezas a interiorizar el sagrado calendario de sus días.

Las celebraciones, hechizos y enseñanzas de cada mes te hacen profundizar en tu propio mundo, reconocer tu poder al ejercitarlo, para realizar magia en tu vida cotidiana.

Las celebraciones más significativas merecen ser recuperadas en la actualidad.

Las historias de la vida están dispuestas en función de las estaciones, modeladas por la Abuela del Tiempo.

El aspecto espiritual de la vida, se alimenta celebrando nuestras vidas, nuestros ritos de paso.

Debemos volver a aprender la herencia de nuestros antepasados, empezar a familiarizarnos con antiguas celebraciones, organizar más fiestas, enriquecer nuestras vidas con un poder que no nos debe avergonzar, que nos hará felices y realizad@, lo que más deseamos.

Debemos incorporar lo divino en nuestra vida diaria y convertirlo en un ritual.

De repente el dormitorio se convierte en un templo, el estudio se transforma en una sala de meditación donde se oyen los pasos de la Diosa con frecuencia.

Las celebraciones son un arte femenino. las mujeres son las que recuerdan las tradiciones de nuestra especie, las cocineras de los alimentos festivos.

El arte culinario ha sido la cola que ha mantenido la sociedad unida, desde el primer animal salvaje que asamos atravesado por un palo de madera enfrente de nuestras cuevas, hasta el pavo del Día de Acción de Gracias que hoy calentamos en el microondas.

Las celebraciones están hechas por mujeres vestidas con trajes vaporosos o por la abuela atreviéndose a marcar un pasodoble después de la cena.

Nuestras voces se siguen elevando en un coro, alabando una estación o a una Diosa, un destino o una cosecha.

Avanzamos en procesión con amigas y vecinas por el paisaje de nuestras vidas bendiciendo los campos.

Los calendarios de festividades de las mujeres no se rigen por guerras, sino por los ciclos de la vida con los cuales las mujeres están intimamente relacionadas.

Los actos de naturaleza espiritual, fiestas y reuniones rituales de mujeres nos recuerdan lo mucho que valemos.

Las celebraciones nos sirven para liberar lo salvaje que hay en nuestro interior. gracias al éxtasis tocamos el cielo, es lo que los humanos necesitamos para soportar la monotonía y el recluimiento de la vida moderna, nos libera, nos purifica y nos renueva.

Pongámonos a crear más rituales significativos y pasarlo mejor.

Lo que no se celebra, lo que no se ritualiza, pasa desapercibido.

Los episodios más insignificantes pueden convertirse en grandes momentos de nuestras vidas si nos tomamos el tiempo necesario para celebrarlos.

Nosotros mismos debemos formar nuestros propios grupos para festejar celebraciones.

Comienza, organiza con tus allegados un encuentro, un cena, una merienda y compartir ideas acerca de celebrar algunas festividades.

No te arrepentirás, la consciencia que adquirireis al vivir como personas que CELEBRAN LA VIDA, te recompensará con preciosos recuerdos en el futuro y un mágico presente.

(ZSUZSANNA BUDAPEST)